un verano azul

nunca dejes de escribir cuando ya no se te ocurra nada

miércoles 24 de junio de 2009

Revista BOGA por Julieta Masoch







miércoles 27 de mayo de 2009

Fuerte

Los sentimientos son cada vez mas fuertes. Siento que cada día que pasa estoy mas enamorada de él. Cuando me despierto pienso en sus manos. Cuando cierro los ojos en mi cama pienso en su boca. Voy al baño y deseo su cuerpo, todo su cuerpo. Las noches sin el se me hacen largas y pesadas.
Me pregunto por qué me enamoré tan rápidamente. Lo conocí y sentí toda la energía que tenia y sentí como me la transmitió en un segundo.
Estaba en el bar y lo vi parado junto a una columna y se me vino el mundo abajo, quedé himnotizada. Se lo veía cómodo, mirando de punta a punta como si estuviese buscando a alguien. Decidió mirarme y yo enloquecí. Lo estaba mirando, claro, entonces ahí cruzamos la primer mirada, la primer muestra de cariño. Una mirada intensa que me penetro tanto que me hizo doler la cabeza. Durante cinco minutos no dejamos de mirarnos. Él se acercó y comenzó a hablarme:
-¿Esperas a alguien?- me dijo
-Eh...no, estoy bien. Sólo estaba pensando en tomar algo, ¿querés?- le dije muy nerviosa, sin saber qué responderle, sugerí tomar un trago fuerte y dejar que mis nuevos sentimientos pasen. El quieto, pero con una hermosísima sonrisa.
-Dale. ¿Un vodka? ¿un fernet? ¿qué te gustaría beber?- Dijo. Uf, que simpático! ya está, es desinhibido y eso me encantó.
-Ay si. Un vodka quiero. ¿Vamos?- los nervios se me pasaron, pero ahora tenia que controlar mi entusiasmo.
Fuimos a la barra y él me pidió un vodka con martini. Él se pidió un fernet con coca.
No sabia su nombre ni él el mio. Me preguntó como me llamaba, pero a penas nos dieron los tragos:
-No se tu nombre. Perdón por ser tan descortés. ¿Cómo te llamas?
-Danila, como mi abuela. ¿Y vos?
-Dante, como mi perro de la infancia. Dante Román Jifer. Soy estudiante de astrología. ¿estudias?- ¿Astrología? soy fanática de los signos!
-Que bueno! adoro saber de los signos. Estudio cine y saco fotos para una revista de modas, hace cuatro años que trabajo de eso con una amiga que es diseñadora. A ver, decime Dante Romás Jifer, ¿de cuál signo sos? a ver si somos compatibles. Yo soy de Cáncer.
-Muy compatibles, porque soy de Aries. Me gusta. ¿sabes qué? tengo ganas de darte un beso.
- ¿Enserio? ¿por qué tan rápido?- no sabía qué decirle.
Me dijo que eramos compatibles, que le gustaba eso y me quería dar un beso, ¿entonces?. Me lo dio. Me comió la boca. Y me encantó.
- Perdón, pero me tengo que ir. Doy una clase en diez minutos y estoy a quince cuadras. Me gustaría tener tu teléfono, ¿me lo das?
-Claro. Toma mi tarjeta de "fotógrafa profesional de modas". Ahí está mi celular y el teléfono de mi casa. Llamame cuando quieras, en general estoy siempre ubicable.- Estaba tan emocionada, que no me importo mostrarme eufórica.
-Bueno, dale. Te llamare pronto. Lo prometo.
Me dio otro beso, mas corto, pero un lindo beso. Dulce, suave, rico.
Se fue. Lo vi irse por la puerta del bar. Lo seguí con la mirada dos cuadras, hasta desaprecer.
Hoy estoy enamorada de él. Dante Romás Jifer es mi novio hace cinco meses. El mes que viene vamos a probar suerte e irnos a vivir juntos al departamento que nos presta la hermana de él. Los tiempos sin él se me hacen dificiles, pero llevaderos, aunque lo extraño mucho.
El amor que nos tenemos es real y mi sentimientos son cada vez mas fuertes.

martes 12 de agosto de 2008

el momento más esperado

Bernarda caminaba hacia el río envuelta de una bella manta roja. La luna iluminaba su camisón blanco y sus cabellos dorados. Ella creía estar en un cuento.
Al llegar al río se dió cuenta que todo era realidad y que no sabía cómo salir de ahí.
Sentada en un banco, mirando el río iluminado por la luna llena, Bernarda sintió que algo malo estaba por suceder. De repente su piel se puso pinchuda, los pelos de los brazos estaban erizados y su corazón no paraba de latir.
Él se estaba aproximando.
Ella había tenido un romance con un príncipe, el príncipe del pueblo, llamado Román Antonio Tercero, hijo del Rey de cual su madre estubo muy enamorada cuando era adolescente.
Ese romance duró solamente tres días. Cuando los descubirieron besandose debajo de un puente, cercano a donde ella vivía, el Rey trasladó a su hijo a otro palacio donde reinaba su tío.
Bernarda no lo volvio a ver nunca mas. Pero en ese momento presentía que él podía llegar a acercarse a ella, sutilmente.
La lunea empezó a desaparecer lentamente. Bernarda seguñia sentada en la orilla del río observándola. En ningún momento emitió algún sonido. Ni siquiera gritó el nombre de su amado príncipe.
Al oír un ruido, se dió vuelta para mirar a su alrededor. Las manos de un hombre envolvieron su cuerpo y ella comenzó a gritar enloquecida.
Pero la voz tierna y suave del príncipie la hicieron callar. Detrás de un árbol enorme apareció el prícinipe Román y ella sonriente se soltó de la persona que la estaba agarrando, para correr hacia su amado.
Un disparó interrumpe ese reencuentro. Bernarda cae al suelo con su blanco camisón manchado de sangre. El príncipe corre a ella para sostenerla en sus brazos. Las últimas palabras de Bernarda fueron tristes para el príncipe. Su piel comenzaba a ponerse blanca y sus labios púrpuras. Ella ya estaba muerta.

viernes 25 de julio de 2008

ESTOY DEMASIADO CERCA


Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
No vuelo sobre él, de él no huyo
Entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca.
No es mi voz el canto del pez en la red.
Ni de mi dedo rueda el anillo.
Estoy demasiado cerca. La gran casa arde
Sin mí gritando socorro. Demasiado cerca
para que taña la campana en mi cabello.
Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped
que abriera las paredes a su paso.
Ya jamás volveré a morir tan levemente,
tan fuera del cuerpo, tan inconsciente,
como antaño en su sueño. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca. Oigo el silbido
y veo la escama reluciente de esta palabra,
petrificada en abrazo. Él duerme,
en este momento, más al alcance de la cajera de un circo
ambulante con un solo león, vista una vez en la vida,
que de mí que estoy a su lado.
Ahora, para ella crece en él el valle
de hojas rojas cerrado por una montaña nevada
en el aire azul. Estoy demasiado cerca,
para caer del cielo. Mi grito
sólo podría despertarle. Pobre,
limitada a mi propia figura,
mas he sido abedul, he sido lagarto,
y salía de tiempos y damascos
mudando los colores de mi piel. Y tenía
el don de desaparecer de sus ojos asombrados,
lo cual es la riqueza de las riquezas. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida,
Mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias.
En la punta de cada una de ellas, para su recuento,
Se han sentado ángeles caídos.



MARIETTA MORALES RODRÌGUEZ

viernes 11 de julio de 2008

el deseo de ser solo

En una habitación oscura, la ventana se abre por un enérgico viento, el reflejo del sol entra suavemente iluminando la cara de Sara acostada sobre la cama. Voces del pasillo se escuchan pero ella duerme profundamente y ni siquiera mueve el cuerpo.
Julián, su pareja, entra al cuarto, cierra la ventana, baja la persiana y acomoda su cuerpo junto al de ella. La mira fijamente. Pone una mano en su mejilla. Sara continúa bien dormida. Él insiste en querer despertarla, pero al mismo tiempo le cuesta mucho por si ella siente ese toqueteo. Nuevamente intenta despertarla, ella mueve las piernas y las pone en su pecho dobladas al estilo bolita. Al instante mueve sus brazos e intenta abrazar a Julián sin darse cuenta ni saber si está o no. Él acepta ese abrazo, cree que ella esta soñando. Continúa abrazándolo pero él se inquieta y la sacude para que despierte. No hay caso. Julián decide irse de la habitación para dejarla dormir tranquila. Saca las manos de ella de su cuerpo y sale de la cama. Camina lentamente mirándola atento por si llega a abrir un ojo, pero ella sigue quieta. Él sale del cuarto creyendo que su amor duerme intensamente.
A penas él se va, Sara abre sus ojos. No ve nadie a su lado. Escucha voces que vienen del pasillo. Levantarse de la cama es lo que desea y lo hace para abrir la ventana. Levanta la persiana. El mismísimo viento enérgicamente vuelve a entrar en la habitación oscura. Ella retorna a la cama. Cierra sus ojos. Y un suave rayo de sol ilumina sus pechos.

miércoles 28 de mayo de 2008

pasan los dìas y siempre termino preguntandome lo mismo...
espero el día en que algo pase, pero ese día no llega nunca.
quiero escribir y que lean lo que escribo, mis palabras, mis pensamientos y sensaciones.
darse cuenta de algo que uno siente puede estar bueno, pero hay momento en que es preferible que no salganas a la luz. yo no quiero lastimar a nadie y que nadie me lastime a mi. pero nunca se sabe que puede llegar a ocurrir despues de que abramos la boca.
dogamos o no lo que sentimos en un momento puede ayudarnos. hay veces en que es mejor callar. pero si hablamos y fue por error, vamos a arrepentirnos. ¿qué hacemos? ¿hablamos o callamos?
escribir puede ser una buena forma de "decir" lo que sentimos. escribimos para uno, para otro, para otra, para otros o simplemente por escribir. siempre para alguien, creo yo.
yo escribo mucho para que lo lean otros. a veces recibo críticas, a veces recibo simplemente un comentario, a veces nada. cuando no me responden a lo que yo escribí, supongamos que escribí unas lineas copiadas a una persona X y esa persona X no me respondió ¿qué tengo que hacer? ¿en qué pienso? ¿lo habra leído? etc...millones de preguntas puedo hacerme, ninguna me va a convencer.
mejor que los sentimientos que no sabemos si gritar o guardar, lo mantengamos dentro de nuestra mente. en alguna situacion podremos decirlo.


miércoles 21 de mayo de 2008

cansada, agotada y con un clima mortal

Hoy me levanté rápido de la cama, como que ya estaba despierta cuando sonó la alarma a las diez y cuarto. Abri los ojos, apagué la musiquita que sonaba del celular y puse mis piernas en el piso de cemento. Creí que estaba nublado, pero unos pocos rayos del sol entraron en la habitación.
Me desvesti para meterme a la ducha, tenia mucho calor.
Tenia que ir a sacar fotos para mi entrega de fotografía que es el lunes que viene.
No tenia ganas de ir a sacar fotos, el clima no me daba ánimos. Sin embargo me vesti y sali.
Camine por cabrera hasta armenia, doble y segui derecho. Llegué al arbol donde ya había sacado una foto que la profe me dijo que estaba bien. El ejercicio era de "punto de vista", distintas miradas de ese mismo árbol en este caso.
Di la vuelta y llegue hasta Scalabrini para hacer "traza de movimiento" y "fondo barrido". Un policia se acerco a mi mientras estaba tratando de hacer esos ejercicios. Me pregunto qué era lo que estaba haciendo y le conté. Me dijo que por favor no saque fotos donde haya un banco. ¿Por seguridad? Cuestion que me fui caminando por costa rica y despues por malabia. No tuve mas ganas de sacar fotos. Me fui hasta mi casa.
Segui sacando fotos para otros ejercicios. Termine el rollo y lo mande a revelar.
Mañana lo retiro.

Me estreso tanto sacar estas fotos sin ganas y sabiendo que no me iban a salir bien, que ahora estoy en el trabajo con un dolor de cabeza muy fuerte y ganas de descanzar mis piernas. Ah si, camine muchisimo despues de terminar con esta sesión.

El viernes vuelvo a sacar fotos y esperemos que sea un lindo día, porque lo nublado me pone de mal humor y me da este dolor horrible.

Quiero frío o calor o sol o nubes o lluvia..... caramba!!!

Quiero terminar esta entrega que me da un mal humor in so por ta ble!!!